lunes, 21 de mayo de 2018

Querrás tocar





Todos los días nos encontramos con un reto que realizar, la vida misma lo es. Lo es el trabajo cotidiano, lo son las relaciones sociales y los proyectos familiares. Ahí está el atractivo, superar los obstáculos para alcanzar una meta.

Incluso lo inesperado tiene su motivación. Como ese día, uno más del calendario, en el que un acontecimiento aparentemente sin importancia cambió la vida al aire libre de la calle por unas horas.

En el parque, en una plaza, en el mercado, en una estación de tren,… Sitios de paso muy concurridos. En medio de estos amplios espacios, un piano de cola. Está sólo, con las teclas a la vista esperando que alguien las toque. ¿Te animas a tocar?.

Unos miran atónicos, otros buscan las cámaras de tv creyendo que es una inocentada, los más atrevidos se acercan y hacen corro alrededor del piano de cola. En uno de los lados del piano, una frase roja hace una pregunta clara y concisa, como si el piano hablara y te preguntara si quieres tocar.

Un piano de cola genera mucho respeto, incluso para los propios estudiantes de piano. Y nunca ha de ser “el acordeón de los ricos”, como decía Michel Audiard. Por este respeto, tocar sus teclas no es tarea fácil. En estos casos bien viene el consejo de Pablo Picasso que manifestaba que “siempre intento hacer lo que no se hacer, para poder aprender a hacerlo”.

Entre los atrevidos, un joven. Se sienta y empieza a tocar el piano de cola. Lentamente hasta coger confianza, sacando lo mejor de este instrumento, su voz, su canto, el relato que se imagina al tocarlo, las notas de una partitura de donde nace una melodía. Y después toca el piano de cola otra persona, y otra, y una niña, y un anciano, y una monja, y un militar, y un cartero,… Entre todos han roto fronteras, han popularizado un instrumento musical que está tan lejos del alcance de muchas personas.

Y han transmitido sus sentimientos a través de unos acordes musicales porque la música es libertad, es tocar lo que quieres y como quieres siempre que lo hagas con pasión. Con la música y tus gestos puedes comunicarte con cualquier persona del mundo porque – como decía Weber – “la música es el verdadero lenguaje universal”.

Todo esto de los pianos de cola no es fruto de mi imaginación, es un hecho real. La Fundación Jesús Serra del Grupo Catalana Occidente ha sembrado con pianos de cola diversas ciudades españolas en colaboración con el Concurso Internacional de Música María Canals. Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Toledo, Salamanca, Valencia, llevan camino de hacerlo en Málaga, Bilbao, Santiago de Compostela, y otras ciudades en años venideros. En Valencia, Jordi Vivancos – responsable de la realización de este acontecimiento social y Director del Concurso Internacional de Música María Canals - nos mostró con sus consejos cómo es fácil créetelo y tocar el piano de cola con una soltura inimaginable un momento antes. Te imaginas que puedes emular a Chopin ó a Liszt, que por imaginar todo es posible. Qué más quisiéramos. Pero te lo crees y tocas el piano y te hace sentirte bien y te gusta.

Vivancos da confianza, consigue que tocando las teclas del piano de cola es posible sacar una melodía que alimenta el alma y los sentidos. Consigue romper barreras y acerca la música al público en general a través de un instrumento tan completo como es el piano.

Esta idea nace de compartir una afición relacionada con Jesús Serra, fundador del Grupo Catalana Occidente, a quien le gustaba tocar el piano improvisando melodías. Improvisar es lo que hace la gente, lo que hemos hecho todos los que nos hemos atrevido a tocar ese piano de cola y tener nuestro momento de gloria creyendo emular a uno de los grandes ó también a uno de los chicos del mundo de la música, que para gustos no hay nada escrito.


Este artículo ha sido escruto con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

domingo, 13 de mayo de 2018

España no es una mierda





Me disculparan ustedes por utilizar una expresión tan soez con la última palabra del título de este escrito. Sin querer justificarme, el título entero es la contestación a un cúmulo de groserías, ó a mí me lo parecen.

Todo empezó con el título de una novela, “España de mierda” de Albert Plá, escritor, cantante y actor catalán. En su edición catalana hay una bandera estelada en la portada, no así en su edición en castellano. Un título como este enseguida genera polémica y demuestra que los ánimos están aún muy encendidos con el devaluado procés independentista.

Con este título, con el perfil del autor, con la estelada, todos imaginamos que lo que narra Plá es contra España. Y hay sorpresas en su redacción, vaya si las hay, muchas inesperadas para su público.

Esta novela pasó sin pena ni gloria por las librerías españolas. Ahora unos jóvenes con repercusión mediática en algunos de sus actos la han recuperado del olvido y la han hecho popular. En un día de San Jordi cumpliendo uno de ellos la tradición de regalar una rosa y un libro. En este caso Alfred a Amaia. Trascendió en los medios de comunicación porque Alfred lo mostró a un periodista, y se produjo el revuelo. Es decir, que los representantes de España en Eurovisión ¿se mofan de España, es esto el significado de esta torpeza?. Es lo que parece. Por el revuelo provocado se disculparon después en la cuenta de twitter de Alfred. Posteriormente, Amaia dijo entre risas en una entrevista televisada en rtve que lleva esa novela como amuleto a su viaje a Lisboa. Se creerán graciosos..... Pues no es el momento ni el lugar. Se cierran puertas ellos solitos con estas tonterías. Cuando lean ustedes este artículo estarán ambos a punto de cantar su canción en Eurovisión o ya lo habrán hecho. Todos les deseamos el mejor resultado como representantes de España en ese concurso pero si el destino les guarda un resultado amargo, estas tonterías pueden pasarles factura. En caso contrario, será un anécdota ¿motivada  por su juventud?.

Y ya puestos en saber más de esa novela, ¿no tienen curiosidad de conocer lo que cuenta?. Pues yo sí, veamos. Narra la historia de un cantante uruguayo desconocido que hace una gira por España cantando de ciudad en ciudad para darse a conocer, y las peripecias que le pasa, asesorado por un manager mediocre, que la mayor parte del viaje está borracho y que se lamenta con nostalgia de sus mejores tiempos pasados. El texto de la novela es irreverente, anticlerical, vulgar, antimonárquico, populista, …

Albert Pla no deja títere con cabeza. Dice de los vascos que son unos quejicas; de los catalanes, que son orgullosos y estúpidos, y los condena a muerte - en la novela - provocada por una extraña enfermedad al hablar el catalán; de los andaluces manifiesta que no son simpáticos en situaciones límite que - añade - es cuando tienen que serlo; de los latinoamericanos manifiesta que destrozan el español; ... A menudo desvaría con cosas sin sentido que no vienen a cuento, claro que ya saben que la imaginación y la ficción no tienen límites.

Nunca antes una novela mediocre había producido tanto revuelo. Muchos me dirán que mediocre es un calificativo benévolo. El periódico El Español definió la novela "España de mierda como novela de mierda”. La editorial Roca la define como una "novela on the road hilarante, canalla y onírica". La verdad que después de leer esta novela uno puede decir que lo que más destaca de ella es el título no por ser bueno sino por polémico en el mejor estilo propagandístico.

Permítanme que les deje con un buen sabor de boca, repase y comparta unos datos de los que los españoles podemos sentirnos orgullosos y que quizá no sean muy conocidos. España es uno de los países más antiguos de Europa, es el segundo más grande de la UE y el cuarto en número de habitantes. Según el Instituto Cervantes, el idioma español es la segunda lengua más hablada, lo hablan unos 560 millones de personas en el mundo y más de 40 millones sólo en EEUU. En España más de la mitad de la superficie es forestal, según el INE. España tiene 15 Parques Naturales, alguno como el Teide también es declarado Patrimonio de la Humanidad. El Museo del Prado está considerada como una de las tres mejores pinacotecas del mundo. España es líder mundial en trasplante de órganos. España tiene más del doble de Patrimonios de la Humanidad que EEUU y es el tercer país que más tiene después de Italia y China. Y muchas más cosas que podría contarles que hacen de España un gran país y uno de los Reinos más admirados del planeta tierra.  



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

lunes, 7 de mayo de 2018

Los Súper Niños



Érase una vez un grupo de niños luchadores sin igual, con una gran ilusión por todo, por sacar mayor jugo de las cosas que hacen grande cualquier detalle insignificante para la mayoría, que disfrutan de la vida como el que más. Y lo pueden contar, que esto en su caso es lo más importante. Seguidamente les relato sobre los Súper Niños.


Cuando hicieron un dibujo que los representara no fue en un día cualquiera porque para ellos todos los días son especiales. Con una hoja en blanco y su imaginación, los Súper Niños se pusieron a dibujar. Con un montón de colores: el marrón de la tierra, el amarillo del sol, el verde mar y de la pradera, el azul del cielo,.... Colores cálidos que describen la vida.

De entre todos los dibujos son ellos los que eligieron este logo que encabeza este escrito. También son ellos los que se pusieron por nombre “Súper Niños” que, desde entonces, les identifica con el Rotary Club Alicante Costa Blanca. Los Súper Niños son la columna vertebral de los proyectos de servicio de este club rotario. Son los Súper Niños su compromiso y su implicación de hacer todo lo que esté a su alcance para su bienestar.

En la actualidad, con los nuevos tratamientos y la evolución de la cirugía las tasas de curación del cáncer infantil son altas, un 75 % frente al 25 % de los años 70. Algunas enfermedades se curan en un 85 ó 90% como las leucemias linfoblásticas, linfomas, enfermedad de Hodgkin, tumor de Wilms, etc. Mencionar los porcentajes da grima en un tema como este pero muestran un dato favorable para el futuro de estos niños. Aunque aún queda mucho por hacer en el campo del cáncer infantil.

A pesar del dolor, de no poder desarrollar la infancia con normalidad, de tener que soportar horas de tratamiento, es sorprendente cómo te sobrecoge la mirada de la inocencia de estos niños. Miradas llenas de vitalidad que te abrazan sin pedirte nada pero que te lo piden todo sin palabras. No le dan importancia a su enfermedad, es una más para ellos.

Compañeros del club rotario citado fuimos a celebrar el pasado Carnaval con estos Súper Niños. Sus enfermeras nos pidieron colaboración en su organización y participación, y lo hicimos encantados. Nos recibieron con una sonrisa después de la quimio. Está claro, son lo más grande, pero también son los más vulnerables. Se aferran a una esperanza de vida que es lo que les mantiene despiertos y con ganas de cambiar su forma de vida y del mundo si tuvieran ocasión de hacerlo. 

Para colaborar en su bienestar y en la de sus familias, el Rotary Club Alicante Costa Blanca realiza diversas actividades de servicio y para recaudar fondos para estos Súper Niños. La principal, un Torneo Benéfico de Pádel que tuvo lugar del 20 al 22 de abril de este año en las pistas del Club Atlético Montemar en Alicante. Fue una actividad benéfica al aire libre donde participó el deporte, la familia, la amistad, el compañerismo. Fue un gran acontecimiento deportivo solidario, posible gracias a los jugadores, los patrocinadores, el Montemar y a un excelente trabajo en equipo de los miembros del club rotario. “El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia, gana campeonatos”, en palabras de Michael Jordan. Pues eso.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

domingo, 29 de abril de 2018

Almirante Cervera, héroe de la Armada española





Almirante Cervera, héroe de la Armada Española. No cabe ninguna duda que esto así fue, así lo recordamos, incluso lo reivindicamos como un saber hacer al servicio de su patria.

Una vez más ha sido mancillado el honor de un destacado marino de la historia de España con una manifestación inadecuada por desfasada e impropia por falsa. 

Justificar el cambio de nombre de la calle de este Almirante en Barcelona por el del actor Pepe Rubianes por considerar “facha” al primero es al menos de mal gusto cuando el fascismo por definición apareció años después de su fallecimiento. ¿Esta decisión fue por ignorancia?, porque otra cosa no, ¿verdad que no? ...  Ada Colau, que es quien ha decidido este cambio se supone está rodeada de asesores designados por ella que le asesoran de todo antes de tomar la decisión final. No quiero imaginarme que semejante error tan garrafal sea una provocación de una líder de un partido político hacia sus contrarios ideológicamente. Como alcaldesa tiene la responsabilidad de gobernar la ciudad de Barcelona para todos los barceloneses, no sólo para los de su afinidad política. 

El Almirante Cervera fue muchas cosas: marino, estratega, culto, disciplinado, político del Partido Liberal, Ministro, pero ¿facha?. Insinuarlo siquiera es un insulto a la inteligencia, incluso a esa Memoria Histórica que tanto se reivindica por algunos. No se puede olvidar que esta Memoria no sólo ha de ser de los últimos 100 años, sino de toda la historia de España. Siguiendo entre marinos, también es Memoria Histórica recordar a personas de nuestra historia quien bien merecen reivindicarlos: Isaac Peral y el descubrimiento del submarino; Jorge Juan y su medición de la longitud del meridiano terrestre demostrando que la tierra está achatada por sus polos; el rey Alfonso XIII, candidato al Premio Nobel de la paz por sus tareas humanitarias durante la I Guerra Mundial;…

Una de las cosas que más se recuerdan del Almirante Pascual Cervera Topete fue su participación en la batalla de Santiago de Cuba contra la poderosa Armada norteamericana en una desigual batalla. Fue heroica su decisión y la participación de todas las tripulaciones de los barcos españoles. A sabiendas que iban a un suicidio, obedecieron órdenes, rompieron el bloqueo norteamericano de la Armada mandada por el Almirante Sampson y se enfrentaron a una Armada muy superior en número, armamento, blindaje de sus cascos frente a los de madera de los españoles, para terminar en derrota. Esta batalla forma parte de la historia de Cuba y la historia de sus héroes son recordados como tales por su valor y su disciplina. Incluso Fidel y Raúl Castro consideraba, considera, al Almirante Cervera un héroe de la historia de Cuba. Y así está también reconocido en un busto ubicado en el castillo de los Tres Reyes ó castillo del Morro en Santiago de Cuba, conservando otro busto en el museo de la Real Fuerza en La Habana.

Entre los que se han quejado de este cambio del nombre de la calle, están los descendientes del Almirante Cervera quienes se constituyeron hace años como Asociación para que no se olvide su legado y reivindicar la importante actividad de sus acciones.

Somos dueños de lo que decimos. Juzguen ustedes mismos la catadura moral de cada uno según sus expresiones. Basta recordar dos frases que los define a cada uno.

Pepe Rubianes manifestaba cosas como esta, que duele escribirlas: “La unidad de España me suda la polla. Que se metan España por el puto culo a ver si les explota dentro”. Esta frase formaba parte de su espectáculo “Rubianes solamente” (2006) y produjo un gran revuelo en la opinión pública de entonces.

En cambio, el Almirante Cervera dijo cosas a sus marineros como esta: “Hijos míos, el enemigo nos aventaja en fuerzas, pero no nos iguala en valor… Ha llegado el momento solemne de lanzarse a la pelea. Así nos lo exige el sagrado nombre de España”.



Este artículo lo he publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

Años y leguas





Años y leguas, sí. Uso este título por un momento y por una buena causa, ya verán. Aunque a muchos les vendrá en seguida a la memoria un libro con este título de ese escritor alicantino tan olvidado: Gabriel Miró. Recordarle es recordar su figura, sus escritos, su vida. Recordarle es acordarse de aquella Orihuela de sus estudios en los Jesuitas durante su infancia, sus soledades desde el campanario de Santo Domingo, sus paseos a la vera del río Segura,... En esta localidad le dieron su primer premio literario por una redacción escolar titulada “Un día de campo”.

Gabriel Miró, de regreso a Alicante por un problema de salud y sobre todo llamado por el rumor del mar, el clamor de las gaviotas, el corretear y jugar con sus amigos de aquí, dejó atrás cierta timidez y la inocencia de la infancia.

Gabriel Miró se refugiaba en sus escritos. Nunca el papel quedaba en blanco. Nunca la imaginación le dejó sin ideas. Era ponerse a escribir y el papel se llenaba de palabras que contaban muchas cosas. A veces pequeños detalles. Otras veces grandes motivos. Muchas, escenas de la vida cotidiana que le pasaban por delante o imaginaba que pasaban.

Se codeo con otros artistas alicantinos de otras disciplinas. Emilio Varela, cargado siempre con sus pinturas, cuartillas o lienzos en blanco que colorear con su arte. Oscar Esplá con sus partituras, tarareando sus nuevas composiciones. Germán Bernacer con sus teorías económicas, propuestas por doquier que abrumaban a todos.

Muchas primaveras, cuando el sol ya empezaba a apretar - Esplá, Varela, Bernacer y Miró - buscaban lugares frescos donde conversar durante sus tertulias. Muchas largas y profundas. Otras divertidas y lisonjeras. En una de esas, les hablaron de un pueblo y de un valle por donde corre un riachuelo que todos comparten nombre: Guadalest.

Y allí fueron un día, cada uno imaginando lo que podrían encontrarse. Ese valle les enamoró, cada uno a su manera. Y lo plasmaron en sus obras. Este descubrimiento lo convirtieron sin saberlo en parte de la aventura de su vida y en la de muchos otros que siguieron sus pasos.

Uno de sus discípulos de tertulia, mis abuelos. Después lo fueron de ellos mis padres quienes nos inculcaron a sus hijos el amor por este valle. Y así fue como hemos recorrido sus caminos y sus sendas, sus collados y sus veredas, sus montes y sus picos, los pueblecitos, las fuentes de sus manantiales, su embalse y, por supuesto, sus fogones. Hay que alimentar al alma, pero también al cuerpo.

Hace unas semanas, un lunes de Pascua, mi madre nos invitó a recorrer este valle. Y allí fuimos. No a lomos de burro o sentados en tartana como antaño sino en un vehículo a motor. Aún quedaban árboles, almendros y cerezos, que no dejaban mudar la flor de sus ramas. Y recorrimos sus caminos hoy asfaltados y los nuestros de la memoria llenos de recuerdos.

Polop, Guadalest, Benimantell, Beniardá, el embalse del mismo nombre que el valle,  ... Y comimos en el restaurante Tresteñador uno de los mejores arroces al horno de la provincia. El premio a un gran día en familia.

Gabriel Miró escribió “Años y leguas” influenciado por sus estancias en Polop y por recorrer este valle de Guadalest a los pies de la sierra Aitana.

Mi madre no quería ni quiere que pasen años y leguas sin volver a esta querida tierra. Y nosotros tampoco, por eso el título de este artículo que me ha hecho recordar, a su vez, al escritor alicantino Gabriel Miró que tan bién describió los lugares de este valle.



Este artículo ha sido escrito con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

sábado, 14 de abril de 2018

El espíritu de Don Juan de Borbón




Hace unos días hemos conmemorado el recuerdo de Don Juan de Borbón, abuelo del actual rey de España, fallecido hace 25 años. Jefe de la Casa Real española en el exilio, tuvo que morir para ser reconocido como rey de España por amplios sectores de la sociedad con el nombre de Juan III. Opino como el periodista Carlos Herrera al afirmar este que la figura de Don Juan de Borbón tiene que estudiarse bien en la escuela y reivindicarse como un modelo a seguir por su amor a España. Son un ejemplo las palabras elocuentes, firmes y contundentes de Don Juan de Borbón al renunciar a sus derechos dinásticos a favor de su hijo el entonces rey D. Juan Carlos I y manifestar: “Majestad, por España, todo por España. Viva España, Viva el Rey” en un acto solemne pero discreto en el Palacio de la Zarzuela en Madrid (14 de mayo de 1977).

La Monarquía española rige hoy por diversos valores que ha heredado de su propia historia y se han ido adaptando de acuerdo con los nuevos tiempos y con las nuevas circunstancias. El fundamental, su servicio a España por encima de cualquier otra consideración. Don Juan de Borbón es un claro ejemplo de este valor, que puso en alza con su generosidad y sentido de Estado.

Juan Carlos I, desde su proclamación como rey, pronunció un deseo: ser Rey de todos los españoles sin distinción de partidos políticos, credos, ni clases sociales, premisa que Don Juan inculcó en su hijo desde niño. Y condición que confirmó Don Juan años después para renunciar a sus derechos dinásticos.

Felipe VI manifestó desde el primer día que su reinado iba a ser y es una "Monarquía renovada para un tiempo nuevo". El cambio generacional hacía necesario esta nueva trayectoria. Una nueva manera de liderar a la sociedad española, de entender y enfocar las cosas para tomar las decisiones adecuadas. 

Con el discurso de Felipe VI después del referéndum ilegal en Cataluña, el rey se reivindicó a sí mismo. No sólo es un mero Jefe de Estado, como en las Repúblicas, sino mucho más, es la persona que encarna la Nación entera, es el símbolo de la Unidad de la Patria que ha de proteger y mantener. Así lo regula la Constitución española de 1978.El rey no es un lujo superfluo y prescindible típico de un viejo país; es la clave de bóveda del sistema”, en palabras del socialista Juan José Laborda, ex Presidente del Senado y Director de la Cátedra Monarquía Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos I.

La Monarquía ofrece continuidad al sistema dotando al rey de una información y de unos conocimientos que trascienden al Gobierno de turno. Esta preparación favorece estabilidad política porque el rey no participa del juego político.

La Monarquía ofrece una garantía de futuro. Distinta de la acción coyuntural y temporal de los políticos, el rey orienta la acción pública a largo plazo.

La Monarquía, como máxima representación del Estado, tiene un gran valor moral. Maquiavelo decía que el hombre desea que quien lo represente sea más virtuoso que él y quiere que sus actividades cotidianas estén inspiradas por quien encarna a la Nación. Por esto, se solicita la ejemplaridad del rey y de la reina en sus actos y en sus acciones públicas.

Un valor muy importante de la Monarquía española es la discreción con que el rey realiza sus funciones. La Corona es una institución más de influencia que de poder. El rey reina, pero no gobierna.

Y otro valor destacado de la actual Monarquía es la importante representación que el rey ejerce en nombre del Estado español en las relaciones y viajes internacionales. El rey es el mejor embajador de España en el mundo. Hay muchos ejemplos de relieve que corroboran esto. Mientras España vivía la pasada Semana Santa, el rey Juan Carlos viajó a Arabia Saudí para una misión encomendada por su hijo el rey Felipe VI: preparar la visita que Bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí, va a hacer a España el próximo 12 de abril para firmar un convenio con Navantia para construir cinco corbetas por 2.000 millones de euros y con la Armada española para formar a 600 marinos del reino saudí.

Toda la Familia Real española se rige por el espíritu de D. Juan de Borbón, por ese empeño de estar al servicio de España y de todos los españoles. 

La Monarquía en España existirá siempre que sea útil, en palabras del propio Rey Juan Carlos. Lo que importa es cómo realizan su función, sin importarnos cómo desarrollan su vida privada que – como todos – deben tenerla, disfrutar de sus aficiones y convivir con su familia.

Hoy es ejemplar el trabajo de los reyes de España al servicio de todos los españoles y así tiene que seguir siendo para seguir sumando logros que hagan de España una gran Nación para vivir y emprender grandes acciones entre todos. Que así sea.



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

Saeta popular




Unas voces populares claman a los cuatro vientos: “¿Quién me presta una escalera/para subir al madero/ para quitarle los clavos/a Jesús el Nazareno?”

Esta Saeta popular la popularizó Joan Manuel Serrat en su disco “Dedicado a Antonio Machado” (1969) al ponerle música y voz, junto con aquellos versos de Machado incluidos en “Campos de Castilla” (1912) titulados “La Saeta”, que manifiestan con dolor  “¡Oh, la saeta, el cantar/al Cristo de los Gitanos, siempre con sangre en las manos/siempre por desenclavar!/ ….”.

Desde algunos balcones españoles canta una saeta con una voz sentida y quebrada que llama al silencio de la calle y de sus gentes, que reflexiona sobre la pasión de Jesús, que fluye hacia el cielo a su encuentro.

Estos días de Semana Santa las calles de España se llenan de gente celebrando muchas cosas además de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Son fiestas de Tradición y de Devoción, no existirían tan populares como hoy la conocemos si no hubiera más Tradición que Devoción, todo hay que decirlo.

Aunque la Saeta Popular del disco de Serrat no está pensada para cantarse en Semana Santa, si ha habido varias adaptaciones posteriores como marcha procesional. El protagonismo de la primera adaptación la tiene la Agrupación del Santísimo Cristo de la Buena Muerte en Ayamonte (Huelva) en 1983 poniéndole por título “”La Saeta del Madero”. La segunda versión la realizó la Banda sevillana Virgen de las Angustias, de cornetas y tambores, en 1986 titulada “La Saeta”. En 1988, con ocasión del 50 aniversario de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Despojado de sus vestiduras, se estrena una nueva versión en la procesión de la Hermandad del Cristo de los Gitanos en Sevilla. Desde entonces tiene gran popularidad como marcha procesional en España. Cuando la escuché el pasado lunes santo en Alicante acompañando al Cristo el Morenet, patrón de los hombres y mujeres de la mar, durante su procesión de penitencia con la Cofradía del mismo nombre, me vino todo esto a la cabeza y me propuse contarlo aquí. Y es lo que hago con gusto, compartirlo con ustedes.

Los versos de “La Saeta” de Antonio Machado terminan diciendo “ … No puedo cantar, ni quiero/ a ese Jesús del madero,/sino al que anduvo en el mar ¡”. Yo tampoco quiero, dirán aquellos. Desde el lado humano, ¿quién puede desear ese ensañamiento contra una persona?, salvo un malvado. Desde la religión Católica este sacrificio de Jesús de Nazaret fue para salvar al mundo del pecado, del mal, de la violencia, del egoísmo, de tantas cosas malas que aún perviven en la sociedad después de hace más de dos mil años. Es el hombre quien tiene que utilizar todas las herramientas que Dios pone a su alcance para conseguir el bien. Es fácil decirlo, pero es el camino. Y en esto hay mucha gente involucrada, no sólo religiosos, que son más que los que hacen el mal pero estos hacen más ruido que los que hacen el bien. “La libertad, la moral y la dignidad humana del individuo – decía Bakunin – consisten precisamente en esto; que hace el bien no porque se le obligue a hacerlo, sino porque lo concibe libremente, lo quiere, lo ama”.  Que así sea.


Este artículo fue publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press, previo a la Semana Santa.

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Todos los días nos encontramos con un reto que realizar, la vida misma lo es. Lo es el trabajo cotidiano, lo son las relaciones soc...

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